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UNA MIRADA AL TOC

No mas sentimiento de vergüenza

UNA MIRADA PANORAMICA AL Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC)

No mas sentimientos de culpa

INTRODUCCION

Comparto este articulo acerca del Trastorno obsesivo compulsivo (TOC) con la finalidad de ayudar a los estudiantes y profesionales a fines a la salud mental. Tambien a las personas que sospechan que padecen Trastorno Obsesivo Conpulsivo, y para todas aquellas personas y familiares que desean informarse y conocer aquellos sintomas que podrian orientarnos para buscar ayuda profesional.. .

QUE PASA CON LAS PERSONAS QUE PADECEN Trastorno obsesivo Compulsivo

Los individuos con trastorno obsesivo compulsivo son, por lo general, reservados y sienten vergüenza por sus pensamientos obsesivos y sus conductas compulsivas. Muchos logran ocultar su trastorno durante años.

 Al contrario que muchas enfermedades mentales, las personas con trastorno obsesivo compulsivo son conscientes, al menos en ciertas ocasiones, de lo inapropiado de sus conductas y pensamientos. Sin embargo, con frecuencia ignoran que sus síntomas forman parte de una condición clínica identificable que puede ser tratada. O pueden temer el desprecio ajeno, quizás ni siquiera “encerrados” revelarían sus obsesiones y compulsiones.  Debido a su reserva, muchas personas esperan años, incluso décadas, para buscar ayuda. Mientras tanto, los pensamientos obsesivos y las conductas compulsivas se arraigan con más fuerza en su estilo de vida.

La media de tiempo transcurrido entre el inicio de los síntomas y la búsqueda del tratamiento es de siete años y medio (Yaryura-Tobias y Neziroglu, 1997b). Ojalá que una mayor educación sobre el trastorno obsesivo compulsivo acorte este período de tiempo.

Debido a la vergüenza que padecen las personas con trastorno obsesivo compulsivo, puede que no consulten a un profesional de la salud mental. En vez de ello, pueden preferir buscar ayuda para sus síntomas con otros profesionales sanitarios. Los médicos (no especializados en psiquiatría) que estén alerta pueden detectar síntomas del trastorno obsesivo compulsivo en pacientes que acuden a verlos debido a problemas aparentemente poco relacionados.

El médico de familia puede ser el primero que se percate de los síntomas del trastorno obsesivo compulsivo en los pacientes. Los padres y familiares pueden mencionar su preocupación por los frecuentes lavados, conteos o comprobaciones del paciente.

 Una preocupación excesiva por haberse enfermado del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) y otras enfermedades, que dan lugar a reiteradas e innecesarias consultas médicas, deberían alertar al médico. 

Otros clínicos que probablemente detecten signos de un trastorno obsesivo compulsivo son los dermatólogos, oncólogos, internistas de enfermedades infecciosas, neurólogos, neurocirujanos, médicos obstétricos, pediatras, cirujanos plásticos y dentistas. Los síntomas de manos agrietadas y eczemas derivados de un excesivo lavado pueden ser percibidos por los dermatólogos. La gente puede acudir a un cirujano plástico para consultar repetidamente por lo que considera unas malformaciones obvias.

Las lesiones en las encías derivadas de una excesiva limpieza de dientes pueden alertar al dentista. Pueden detectarse síntomas del trastorno obsesivo compulsivo tras el parto y durante el embarazo. Los neurólogos y neurocirujanos pueden percibir señales del trastorno obsesivo compulsivo asociados con el síndrome de Tourette, una herida en la cabeza, epilepsia, coreas y lesiones o trastornos en el ganglio basal.

El clínico informado con perspicacia detectará el trastorno obsesivo compulsivo y efectuará una remisión adecuada al psiquiatra u otro profesional de la salud mental, en vez de etiquetar negativamente a la persona como “rara” o “loca”.

Los sujetos con trastorno obsesivo compulsivo sufren frecuentemente depresión. Alrededor de un tercio la padecen en el momento en el que buscan tratamiento. Aproximadamente dos tercios de los individuos que sufren un trastorno obsesivo compulsivo han experimentado al menos un episodio de depresión mayor (Jenike, 1996). Muchos otros padecen formas más leves de depresión. Es importante que los médicos y familiares atiendan a los signos preocupantes de dicha patología

Señales de depresión clínica

• Pérdida de peso

• Cambios en el sueño

• Pérdida de apetito

• Falta de energía

• Sentimientos de tristeza

• Llorar o ganas de llorar frecuentes

• Pensamientos suicidas, con o sin plan de ejecutarlo

• Sentimientos de desesperanza o indefensión

• Falta de interés en cosas que antes sí interesaban, o ausencia de disfrute de la vida,

especialmente si se desconoce el motivo

Si usted considera que ha experimientado algunos de los siguientes sintomas

Marque los sintomas pertinentes en su caso y muestrele esta lista a su medico.

Si usted experimenta pensamientos suicidas, aunque sea de modo ocasional,

le instamos a que busque, ya mismo, la ayuda de un prorofesional cualificado de la salud mental.

La mayoría de las ciudades y poblaciones disponen de un teléfono de ayuda que puede servirle para encontrar y obtener la asistencia necesaria.

Si usted es amigo o familiar de alguien que hable de suicidarse, no lo dude: consiga ayuda inmediatamente.

¿EL TRASTORNO OBSESIVO COMPULSIVO SE HEREDA?

Los estudios realizados desde 1930 han demostrado la presencia del trastorno obsesivo compulsivo en parientes consanguíneos en un 20-40% de los casos (Yaryura-Tobias y Neziroglu, 1997b). Podría existir una tasa mayor del trastorno obsesivo compulsivo, el trastorno obsesivo compulsivo subclínico, tics y el síndrome de la Tourette entre familiares de personas con trastorno obsesivo compulsivo (Alsobrook y Pauls, 1998). Aquellos que sufran un trastorno obsesivo compulsivo con inicio en la infancia es más probable que posean familiares con[1]sanguíneos con trastorno obsesivo compulsivo (Geller, 1998).

¿CUÁL ES LA CAUSA DEL TRASTORNO OBSESIVO COMPULSIVO?

Nadie conoce con exactitud las causas del trastorno obsesivo compulsivo pero los investigadores están colaborando para completar juntos el puzzle. Cada vez existe una mayor evidencia de que la etiología son sutiles variaciones en las estructuras y circuitos cerebrales.

 La teoría defendida más ampliamente es que la causa se relaciona con niveles anormales en alguno de los elementos químicos vitales del cerebro: la serotonina. Ésta juega algún papel en muchos procesos biológicos, incluyendo el estado anímico, la agresión, el control de impulsos, el sueño, el apetito, la temperatura corporal y el dolor.

Una regulación anómala de la serotonina también se encuentra implicada en la depresión, los trastornos alimenticios, la automutilación y la esquizofrenia (Yaryura-Tobias y Neziroglu, 1997b). La serotonina es uno de los elementos químicos denominados neurotransmisores que las células neuronales emplean para transmitir los impulsos nerviosos y comunicarse entre sí.

Los neurotransmisores realizan su trabajo en el minúsculo espacio existente entre dos células nerviosas, denominado hendidura sináptica. La transmisión termina cuando los neurotransmisores son absorbidos de nuevo por la célula neuronal transmisora, un proceso que se denomina recaptación. El incremento, mediante la medicación, de la serotonina disponible parece generar cambios en los receptores de algunas de las membranas nerviosas. Se cree que estos receptores pueden encontrarse alterados en las personas que padecen un trastorno obsesivo compulsivo (Jenike, 1996).

Los estudios en imágenes del cerebro de los individuos con trastorno obsesivo compulsivo han demostrado ciertas anormalidades en varias áreas. Entre ellas el tálamo, el núcleo caudado, el córtex orbital y el giro cingulado. Un estudio realizado por (Jenike y cols.) comparó los cerebros de personas que padecían un trastorno obsesivo compulsivo con los sujetos del grupo de control (individuos sin dicha alteración).  Las imágenes de la resonancia magnética mostraron un córtex más amplio (Jenike, Breiter, Baer y cols., 1996).

El tálamo procesa los mensajes sensoriales que llegan al cerebro procedentes del resto del cuerpo. El núcleo caudado forma parte del ganglio basal, en la parte interna y central del cerebro. El núcleo caudado controla el filtrado de pensamientos.

 La información sensorial se clasifica aquí. Normalmente, la información innecesaria se omite. Las personas con trastorno obsesivo compulsivo llegan a abrumarse con los pensamientos e impulsos intrusos que el núcleo caudado no ha filtrado.

 El núcleo caudado de una persona con trastorno obsesivo compulsivo se comporta como el portero de un edificio de departamentos con un mal desempeño a la hora de mantener alejados a los indeseables.

El córtex orbital se encuentra en la parte frontal del cerebro, encima de los ojos. Este es el lugar donde se combinan los pensamientos y las emociones. Un núcleo caudado que permite “pasar” los impulsos y pensamientos innecesarios complica en gran medida el trabajo del córtex. El córtex orbital nos informa de cuándo algo es erróneo y cuándo debiéramos evitarlo. Es como un sistema primario de alarma cerebral.

En las personas que padecen un trastorno obsesivo compulsivo parece realizar horas extraordinarias. El giro cingulado constituye el centro del cerebro. Le ayuda a cambiar la atención y pasar de un pensamiento o conducta a otro. Cuando se encuentra activado en exceso, nos quedamos estancados en ciertas conductas, pensamientos o ideas.

 El giro cingulado también forma parte del sistema cerebral que indica el peligro de que algo horrible sucederá si usted no ejecuta sus compulsiones,  Imagine que todas estas partes de su cerebro le “vociferan” cuando los síntomas del trastorno obsesivo compulsivo se encuentran en su peor momento:

• El tálamo envía mensajes de otras partes de su cuerpo, haciendo que se encuentre hiperconsciente de todo lo que sucede a su alrededor.

• El núcleo caudado abre la puerta y permite la entrada de pensamientos intrusos.

• El córtex orbital mezcla los pensamientos y las emociones, después le dice: “¡Algo no va bien aquí! ¡Refúgiate!”

• El giro cingulado le dice que ejecute las compulsiones para aliviar la ansiedad que el resto del cerebro ha cargado sobre usted.

• Mientras tanto, sus hendiduras sinápticas gritan: “¡Envía algo de serotonina! ¡Se nos acaba aquí!”. En estos momentos debe de estar pensando, “¡No es sorprendente que tenga problemas!”. Ojalá que se percate de que usted no es el culpable del trastorno obsesivo compulsivo. ¡Es su cerebro!

 Por supuesto hemos simplificado en gran medida este proceso. Los expertos ni siquiera están seguros con exactitud de qué partes del cerebro son responsables. Como hemos dicho, el puzzle todavía se está armando colectivamente.

La investigación ha descubierto que ciertas enfermedades autoinmunes, tal como el corea de Sydenham, la fiebre reumática, las infecciones pediátricas por estreptococos y el lupus, también pueden provocar algunos casos de trastorno obsesivo compulsivo.

En algunos estudios se ha demostrado el vínculo del trastorno obsesivo compulsivo con la encefalitis de Economo, las lesiones hipotalámicas, los traumatismos craneales, los tumores cerebrales y la epilepsia. Sin embargo, la mayoría de los casos de trastorno obsesivo compulsivo tienen lugar sin tales explicaciones causales (Jenike 1998; Yaryura-Tobias y Neziroglu, 1997b).

 Los estudios han encontrado que la terapia de conducta pueden ocasionar cambios positivos en la función cerebral. La medicación ayuda a corregir el desequilibrio en la serotonina (Yaryura-Tobias y Neziroglu, 1997a). Juntas, ambas estrategias de tratamiento pueden ayudarle a deshacerse del dominio de esta enfermedad. ¿Qué significa? todo esto para las personas que se enfrentan al trastorno obsesivo compulsivo? Aunque muchos procesos siguen sin explicarse, cada vez es mayor la evidencia de que la causa real del trastorno obsesivo compulsivo se sitúa en problemas con los circuitos, estructuras y neuroquímica cerebrales.

No eres responsable del trastorno obsesivo compulsivo que padeces tu o un familiar

Pero puedes desmostrar empatia e identificarte con el padecimiento de tu familiar

FORMAS ACERTIVAS DE AYUDAR A MI FAMILIAR O AMIGO CON TOC

1. Educarte sobre el TOC :

Comprender el TOC te permitirá empatizar mejor y saber cómo apoyar. El TOC no es simplemente ser «muy organizado» o «perfeccionista», sino que implica pensamientos intrusivos y comportamientos repetitivos que la persona siente.

2. Ser paciente y comprensivo:

Es común que los seres queridos se frustren porque no entienden por qué una persona con TOC no «simplemente deja de hacer» las compulsiones. La paciencia es clave, ya que el TOC es un trastorno de ansiedad complejo y la persona no tiene un control inmediato sobre sus comportamientos.

 Los padres, cónyuges y otros familiares no son los culpables de su trastorno obsesivo compulsivo. Las personas que lo sufren pueden ayudar a sus cerebros a funcionar mejor mediante la terapia cognitiva conductual.   

3. Evitar juzgar o minimizar :

No le digas cosas como «deja de preocuparte» o «no es tan importante». Estas afirmaciones, aunque bien intencionadas, pueden hacer que la persona se sienta incomprendida. Escucha activamente y valida sus sentimientos, aunque no los entiendas por completo.

4. No reforzar los comportamientos compulsivos :

Es tentador ayudarles a calmar su ansiedad permitiendo o facilitando sus compulsiones, pero esto refuerza el ciclo del TOC. En lugar de eso, anima a la persona a enfrentar sus miedos de manera controlada o buscar ayuda profesional.

5. Anima a buscar ayuda profesional :

El TOC requiere tratamiento especializado, que puede incluir terapia cognitivo-conductual (TCC) o incluso medicación. Acompañarles a una consulta o ayudarles a encontrar un terapeuta adecuado puede ser de gran ayuda.

6. Establecer límites saludables :

Si el TOC afecta tu vida de manera negativa, es importante establecer límites. Por ejemplo, podrías negarte a participar en sus rituales o compulsiones. Hacer esto de manera respetuosa puede ser beneficioso para ambos.

7. Ser un apoyo emocional constante :

No subestimes el poder de estar presente emocionalmente. Aunque no puedes resolver su TOC, puedes ofrecer un espacio seguro para que hables de tus emociones sin ser juzgados.

8. Cuídate a ti mismo :

Ayudar a alguien con TOC puede ser agotador emocionalmente, por lo que es importante que también cuides tu bienestar. Asegúrate de tener tiempo para ti y de pedir apoyo si lo necesitas.

El tratamiento adecuado, junto con un entorno comprensivo y paciente, puede marcar una gran diferencia para una persona que lucha con el TOC.

(Yaryura-Tobias y Neziroglu, 1997b). (Jenike, 1996) (Alsobrook y Pauls, 1998). (Geller, 1998).(Jenike, Breiter, Baer y cols., 1999) (neurólogos) (psi.uba) (casa del libro)

Experiencias y Testimonios de personas con TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo)

Si te gusto el articulo compartilo.

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