Solo sé un padre y una madre buena, consciente que la crianza es un privilegio y a la vez una responsabilidad.
Dirigido a todas las madres buenas.
Los padres y madres no nacemos con un manual para ser madres y padres; sin embargo, si tomaste la decisión de ser madre, debes considerar que es una tarea muy hermosa que debes realizar con amor y entrega, por qué herencia de Jehová son los hijos
Por tanto, una buena crianza garantiza un buen ciudadano para la sociedad y un buen hijo para los padres y sobre todo una tarea que felizmente puedes entregar a Dios cuando nos pregunte ¿dónde está la grey que te di?

(He aquí, herencia de Jehová son los hijos; cosa de estima el fruto del vientre. Salmo 127:3 Biblia reina Valera 1960)
Te felicito si ya lo has logrado y si estás en esa tarea día con día, te animo a que continúes trabajando en favor de una buena crianza saludable y feliz.
Queridos padres, el objetivo no es expresarme con dureza ni insensible con ustedes como padres, sino más bien deseo que el consejo les motive a examinar en este tema tan sentido como es la crianza de nuestros pequeños; más bien tómenlo como una reflexión. Quizá no todos los niños viven las mismas experiencias. Si tú eres un padre responsable y cuidadoso de tus hijos, este mensaje no es para ti; pero si consideras que algo te corresponde, tómalo, apreciado padre de familia, como una oportunidad para reflexionar y hacer un alto en el camino. Si este comentario de este corto artículo te sirve, espero que te ayude a recordar lo que todos los padres sabemos, pero que por diversas circunstancias a veces olvidamos. Seamos padres que reflejen valores morales y, si es posible, integra también valores espirituales en tu crianza para formar ciudadanos de bien.

¨ Sus actividades deben orientarse en la dirección correcta. Dadles a sus manos y mentes, actividades que los hagan progresar en realizaciones físicas y mentales.—The Signs of the Times, 13 de agosto de 1896.¨ Conducción del niño(CN p, 341)
Deja que tu niño o niña disfrute su infancia; no se la robes con vestimentas e indumentarias de adultos, ni exponiéndolo a eventos o circunstancias que le quitan el espacio y el tiempo de alegrías y ternuras que todo niño debería disfrutar.
No le robes el tiempo que necesita para jugar y recrearse como cualquier niño se merece. Los hogares deberían ser como un pedacito de cielo, donde los hijos gocen de alegría y felicidad, con padres que ejerzan una paternidad y maternidad responsables.
Interrumpes y robas la infancia a un niño cuando lo expones a fiestas ruidosas, a lugares y ambientes que no son para niños, donde los alimentos y bebidas no son aptos para estómagos sensibles en etapa de desarrollo. También le interrumpes su felicidad cuando lo expones a situaciones de agresiones, diálogos insanos y ambientes tóxicos que no debería presenciar, y mucho menos escuchar.
Búscales y promueve para tus hijos ambientes sanos donde puedan compartir con otros niños, lugares aptos —como parques infantiles o espacios en la naturaleza— donde tengan la oportunidad de socializar, correr en libertad y con alegría, sin ruidos ensordecedores. Que el único ruido que se escuche sea el de los niños jugando y saltando, un ruido de sonrisas llenas de alegría y contentamiento.
Motiven las madres y los padres a sus niños a realizar tareas sencillas en casa, de acuerdo con su edad, con la orientación de un adulto y con la intención de fomentarles hábitos sanos y duraderos que los prepararán para ejercer acciones responsables ahora que son niños y también en su vida adulta. Las pequeñas y sencillas cosas que les enseñes con amor y perseverancia ahora que son pequeños, te las agradecerán cuando sean adultos.
Que Dios te ayude, querido padre, a ejercer una maternidad y paternidad responsables. Tu hijo y la sociedad te lo agradecerán. Enséñale a tu niño los límites y las consecuencias de sus acciones; ponte a su nivel, sin adoptar un tono autoritario ni permisivo. Busquen momentos adecuados para explicarles con palabras sencillas pero claras el porqué de las correcciones, siempre de acuerdo con la edad del niño. Llénense de paciencia y pidan a Dios en oración que les capacite para la crianza de sus hijos.
Si en tu esfuerzo por criar adecuadamente a tu hijo sientes que necesitas ayuda o consejería, busca apoyo con un profesional que pueda orientarte y acompañarte en la hermosa tarea de criar hijos sanos y felices.
Dedicado a todas esas madres y padres que con consciencia plena de que los hijos son herencia de Jehová y es su responsabilidad educarlos para la vida terrenal y la vida eterna.
DIOS BENDIGA A LAS MADRES Y PADRES BUENOS.

