
Hay momentos en la vida en los que no comprendemos por que estamos atravesando determinadas experiencias. A veces lloramos, nos sentimos solos y hasta llegamos a pensar que Dios se ha alejado. Sin embargo, también puede llegar ese momento en que una pequeña chispa se enciende dentro de nosotros y comenzamos a mirar nuestro dolor desde otra perspectiva.
HAY MOMENTOS EN LA VIDA QUE NOS MARCAN
Hay experiencias en la vida que nos marcan; Experiencias que hacen un antes y un después en nuestra historía humana. Después de algunas de ellas, ya no volvemos a mirar la vida de la misma manera.
Cuando no comprendemos el dolor que estamos viviendo, todavía podemos descubrir que Dios sigue obrando en nuestra historia.
PERO NO SIEMPRE LLORAMOS POR DOLOR
A veces lloramos por impotencia. Por darnos cuenta de que el tiempo avanza y, con el, tambien avanza nuestra vida; nuestra juventud, nuestra energia, nuestros sueños y tantas cosas que alguna vez pensamos que permanecerian para siempre.
Y, ESO PUEDE DOLER
Puede doler tanto que llegamos a sentir que nadie va a entender realmente lo que nos esta sucediendo y algunas veces , ni siquiera nosotros mismos logramos entendernos. Es entonces cuando podemos comenzar a hacernos preguntas, a sentirnos solos y hasta llegar a pensar que Dios nos ha abandonado.
Y SEGUIMOS CAMINANDO
Y, de repente, mientras seguimos caminando, comenzamos a descubrir que tambien existen experiencias presentes que pueden estar haciendo daño de una manera silenciosa. Tan silenciosa que, aparentemente, ni siquiera nos damos cuenta.
- Seguimos adelante.
- Sonreimos.
- Cumplimos con nuestras responsabilidades.
- Hacemos lo que tenemos que hacer.
- Pero dentro de nosotros algo esta sucediendo.
- A veces creemos que, si una experiencia nos hace llorar, necesariamente significa que es mala.
SEGUIMOS ESTANDO EN SUS MANOS
Pero en medio de la penumbra, como una pequeña chispa que se enciende en medio de la oscuridad, algo dentro de nosotros comienza a despertar. Y comprendemos que, aun en medio de aquello que nos duele, Dios sigue estando junto a nosotros. Quiza no porque haya evitado aquella experiencia. Quiza porque, aun en medio de ella, está dispuesto a mostrarnos algo que todavia no habiamos podido comprender.
UNA PALABRA PARA EL CORAZON
La Biblia nos recuerda en Romanos 8:28 que Dios puede obrar aun en medio de las circunstancias de nuestra vida para conducirlas hacia un proposito de bien.
Parafraseando el texto:
Aun aquello que hoy no comprendes puede llegar a formar parte de algo bueno que Dios esta obrando en tu vida.
Y entonces comenzamos a entender que Dios puede transformar aquello que nos hizo llorar en una oportunidad para reflexionar. Puede transformar una experienia dolorosa en aprendizaje. Una etapa de incertidumbres en crecimiento. Una hérida en una nueva manera de mirar la vida. Por que mientras estemos en esta carne, mientras caminemos por este mundo, habrá cosas que no podremos evitar.
- Habrá perdidas
- Habrá cambios
- Habrá momentos de soledad
- Habrá preguntas para las que no tendremos respuestas inmediatas.
- Y habrá experiencias que jamás habríamos escogido vivir
Pero también habrá momentos en los que, al mirar hacia atras, podremos descubrir que aquello que un día nos hizo llorar, también nos enseño algo que necesitábamos aprender.
Quiza no siempre estaremos en la lista de prioridades de las persona
- Quiza no ocupemos el primer lugar en el corazon de alguién.
- Y algunas personas nunca lleguen a comprender nuestras batallas.
- Pero eso no significa que estemos olvidados.
- Porque cuando confiamos en Dios, podemos recordar algo que el dolor a veces intenta hacernos olvidar.
Seguimos estando en Sus manos.
- Y quizá esa sea una de las grandes lecciones que algunas experiencias vienen a enseñarnos.
- Que nuestra vida no pierde valor porque alguien no nos haya elegido.
- Que nuestra historia no deja de tener proposito porque alguien no haya sabido comprenderla.
- Y que nuestro dolor no tiene que convertirse en el final de nuestra historía.
- A veces, Dios no cambia inmediatamente la circunstancia.
- A veces cambia primero nuestra manera de verla.
- Nos permite detenernos, Reflexionar, Reconocernos, Volver a El.
Y descubrir que aquello que parecía solamente una experiencia dolorosa también podía convertirse en un lugar de encuentro con Dios.
UNA REFLEXION PARA CONTINUAR CAMINANDO
No todo lo que duele significa que Dios se ha ido.
- A veces, en medio de nuestras lagrimas, Dios esta mas cerca de lo que imaginamos.
- Y aunque todavia no comprendemos lo que estamos viviendo, podemos seguir caminando y confiando.
- Porque quiza aquello que hoy no entendemos, algun dia podremos mirarlo desde otra perspectiva y decir:
«Ahora comprendo que Dios también estaba allí.»
Porque cuando ponemos nuestra historia en sus manos, Dios puede transformar nuestro dolor en aprendizaje, nuestras lagrimas en reflexion, nuestras heridas en crecimiento y nuestro incertidumbre en una oportunidad para volver a confiar en EL.
Y tal vez, algun dia, descubramos que aquella experiencia que tanto nos dolio no fue el final… sino parte del proceso mediante el cual Dios transformo nuestro dolor en algo que nos acerco mas a El (Dios).
Desde el espacio de la Psicóloga Olga Morales – Notas de una Psicologa
Nota de autoria:Este escrito es una reflexion de inspiracion personal, nacida de experiencias, pensamientos y vivencias propias. La referencia a Romamos 8:28 pertenece a la Biblia. La expresion presentada como "Parafraseando el texto" es una elaboracion propia basada en el sentido del pasaje biblico y no constituye una cita textual de las escrituras.

